Reconociendo La Cruz Roja en el Día Mundial de Justicia Social

Foto de una cisterna de agua sucia donde los granjeros y sus familias recogen el agua en el noreste de Brasil.

Foto de una cisterna de agua sucia donde los granjeros y sus familias recogen el agua en el noreste de Brasil.

Relato escrito por Katie Sives, Región Noreste de Pennsylvania, Voluntaria de Servicios Internacionales

Para el Día Mundial de Justicia Social, es importante recordar el increíble trabajo del equipo de Servicios Internacionales de la Cruz Roja Americana, la cual fomenta justicia social a nivel mundial para comunidades de los migrantes y refugiados. El Secretario General Ban Ki-Moon, en su declaración para el Día Mundial de Justicia Social dijo: “Tenemos que hacer más para capacitar a las personas a través de trabajo respetable, apoyar a la gente por medio de la protección social, y asegurarnos que las voces de los pobres y marginados sean escuchadas.” El equipo de Servicios Internacionales de La Cruz Roja Americana hace precisamente esto, dando su tiempo y recursos para conectar a las familias separadas por conflicto, guerra, o crisis humanitaria en su programa de Restablecimiento de Contacto Familiar (RFL).

Crisis humanitarias suceden cada día alrededor del mundo. En 2012, tuve la oportunidad de vivir e investigar en la región semi-árida del noreste del Brasil. Estudié la confluencia de la política pública y la pobreza y su impacto a pequeña escala en las comunidades agrarias. Esta región es afectada por la sequía y tiene los índices de desarrollo más bajos en todo el Brasil. Incapaces de ganarse la vida en un ambiente donde los cultivos se marchitan, el ganado se muere por cantidades, y los camiones municipales de agua llevan agua sucia para llenar las cisternas de personas que están tan desesperadas como para beberla, los agricultores y sus familias no tienen más remedio que emigrar. Con frecuencia se mudan a las favelas superpobladas (villas de miseria) en ciudades de la costa, en busca de empleo y más posibilidad que sus familias puedan sobrevivir. Para muchos en todo el mundo, escenas como éstas son conocidas; en su desesperación, temor y esperanza, salen de su hogar cruzando fronteras nacionales e internacionales en busca de una vida mejor. Desafortunadamente, durante este proceso muchos quedan separados de sus seres queridos.

Cada año, migrantes y refugiados terminan su viaje a los Estados Unidos, separados o desconectados de sus familiares. Sin embargo, las injusticias que enfrentaron en su país de origen no se disipan cuando llegan a los Estados Unidos. La angustia sicológica y emocional causada por la pérdida del contacto con un ser querido, sea un hijo, padre o hermano, les pesa fuertemente en la conciencia. El Movimiento de La Cruz Roja, Media Luna Roja y sus socios alrededor del mundo abren sus puertas a los refugiados y migrantes, para volver a ponerlos en comunicación con los miembros de su familia mediante los servicios de búsqueda y mensajería. Esto da tranquilidad a la persona que busca, y respuestas acerca del bienestar de sus familiares perdidos.

Para el Día Mundial de la Justicia Social de este año, debemos recordar los servicios únicos provistos por los Servicios Internacionales de Restablecimiento de Contacto Familiar (RFL) del equipo de la Cruz Roja Americana. Su trabajo es esencial, trayendo justicia social para comunidades marginadas. Nosotros debemos tener en cuenta que podemos llegar a ser agentes de justicia social al atenderlas necesidades de los miembros de nuestra comunidad, y según las palabras de Ban Ki-Moon, “capacitar a las personas a través de trabajo respetable, apoyar a la gente por medio de la protección social, y asegurarnos que las voces de los pobres y marginados sean escuchadas.