La Cruz Roja reconecta a un padre con su hija

Historia por Angela Morris, Especialista de servicio comunitario, Kingsport Tennessee

Traducido por Jimena Lona, voluntaria de traducción, Cruz Roja Americana, Washington, DC

 Hace 35 años, un hombre joven con ideas políticas que no coincidían con las de su gobierno en Cuba, opto por intentar hacer una nueva vida para sí mismo. Aplico y recibió el permiso para salir, pero su familia se quedo. Después de varios años en Costa Rica, Nelson Pérez, llego a América en 1986 sentando residencia en Tampa, Florida. En ese momento, el intento traer a su hija Mercedes. Lleno los papeles y pago a los abogados, pero no paso nada. 

Mientras vivía en Florida, Nelson conoció y se caso con su esposa, Wanda. Juntos tuvieron tres hijas y ahora tienen siete nietos y tres bisnietos. Nelson se comunicaba con sus hijas en Cuba hasta el 2008, cuando él y Wanda se mudaron a Tennessee. Sin razones conocidas, el contacto se perdió por completo durante la mudanza y no pudo ser restablecido. El ha tenido una buena vida aquí, pero nunca podrá olvidar a sus hijas que dejo en Cuba, Jacquelin, que ahora tiene 38 años y Mercedes, que ahora tiene 45 años.

 Mientras tanto, Mercedes quería volver a conectarse con su padre, y contacto a la Cruz Roja Cubana. La Cruz Roja Americana fue contactada y comenzaron la búsqueda de Nelson Pérez. Un poco de la información descubierta fue un número telefónico en Tennessee. Un mensaje que se dejo a ese número resulto en la reunificación del padre con sus hijas. Después de muchos años de incertidumbre, Nelson estaba emocionado de que la Cruz Roja Americana lo contactara diciendo que su hija, Mercedes, quería restablecer contacto.   

Sin ningún conocimiento de que la Cruz Roja tiene un programa que ayuda a reunificar a las familias separadas por conflictos, desastres, migración y otras emergencias humanitarias, Nelson estaba sorprendido cuando lo contactamos. Cuando le preguntamos qué le diría a las personas que han perdido contacto con su familia debido a conflictos, el dijo, “ ¡Llamen a la Cruz Roja!” 

Ahora, Nelson está en constante contacto con sus hijas, poniéndose al día sobre lo que ha pasado en sus vidas y conociendo a su nieto de 17 años. Su familia quiere venir a Estados Unidos, pero hasta que puedan hacerlo, Nelson planea visitarlos en Cuba. El viaje es muy caro y el proceso es complicado, ¡pero ya está trabajando en reunir tanto fondos como los papeles!


Cuando se le pregunto cómo se sintió cuando recibió noticias de que Mercedes quería restablecer contacto, Nelson comento que había perdido todo y que había sentido mucho estrés desde que dejo Cuba. Muchas memorias llenas de sentimiento regresaron, pero en general se sintió, “muy feliz- como si le hubiéramos dado $100,000.”

Cuando Nelson se estaba yendo, volteo y nos dijo que su corazón se sentía completo. Debo admitir, que después de conocerlo y ver lo feliz que estaba con mis propios ojos- mi corazón se sentía completo también.