Luchando contra el silencioso crecimiento de trafico de personas en Colorado

Historia por Cassie Schoon, Voluntaria, Denver, Colorado

Traducido por Jimena Lona, voluntaria de traducción, Cruz Roja Americana, Washington, DC

 El pintoresco y montañoso condado de Jefferson es conocido por muchas cosas, como la vanguardista educación de ciencias en la escuela de minas en Colorado, la icónica compañía cervecera Coors y los encantadores, pueblos escondidos en las montañas como Evergreen y Genessee. Pero el condado vecino de Denver es también casa de una distinción que es siniestra y sorprendente: el condado sirve como centro regional para el tráfico de menores de edad. Aunque Kristen Harness se interesó por primera vez en abogar por las víctimas de explotación sexual en un viaje de misiones al Distrito Rojo de Pattaya en Tailandia, ella regreso a casa en Colorado, para descubrir la presencia del tráfico de personas de menores de edad no era un problema exclusivo de las economías en desarrollo del Sureste Asiático.

“Como muchas personas, el primer lugar donde estuve expuesta a el tráfico de personas fue en el extranjero, ni siquiera me daba cuenta de lo que estaba pasando, al mismo tiempo, en los Estados Unidos, específicamente en Colorado,” dijo. “Con el paso de los años, me di cuenta, que no me debo mudar a India o Tailandia (para luchar contra el tráfico de personas), hay suficiente trabajo por hacer en Colorado. Denver está en la posición cuatro de las seis ciudades con mayor nivel de ingresos por el tráfico sexual anualmente.  

A su regreso en los Estados Unidos, Harness trabajo con varias organizaciones no gubernamentales y misiones con el objetivo de prevenir el tráfico de personas y de ayudar a las víctimas que han sido forzadas al trabajo sexual. Eventualmente, estableció su propia organización, Extended Hands of Hope, para reasentar a mujeres jóvenes que fueron víctimas del tráfico de personas. La organización ofrece recursos como albergues con licencias del estado, apoyo médico y servicios de salud mental para jóvenes que dejan el comercio sexual.

De acuerdo con Harness, las víctimas del tráfico sexual son ubicadas en un centro de detención juvenil o en el sistema de cuidado tutelar, pero ninguno de estos está bien equipado para dirigirse hacia las necesidades de esta población tan vulnerable.

“Nuestro enfoque principal es el de hospedaje inmediato, como una alternativa a la cárcel o centros de detención, después nos dirigimos hacia los problemas de salud mental,” dijo. “De un 70 a 90 por ciento de estos niños vienen de una historia de violencia sexual y abusos, así que además del abuso que han experimentado con el tráfico de personas, puedes imaginar la severidad de su trauma.”

El tráfico sexual de menores nacional, es la segunda forma de actividad criminal con el crecimiento más rápido en los Estados Unidos, el tráfico ilegal de drogas ocupa la primera posición. Un estimado de 105,000 niños americanos son explotados a través de prostitución o pornografía cada año, y la mayoría de los niños entran en el comercio sexual entre los 11 y 13 años de edad. Debido a su ubicación e intersección de las carreteras interestatales I-70 y I-25, la región metropolitana de Denver está particularmente situada como un “estado origen”, a donde muchas personas jóvenes son llevadas y transportadas a través de las líneas estatales con propósitos de ser prostituidos y explotados. Aproximadamente, se han identificado a 60 menores con alto riesgo, en tan solo el condado de Jefferson, la mayoría son niños que nacieron y crecieron en la región.

De acuerdo con Harness, los obstáculos más grandes para luchar contra el tráfico de personas es la combinación de la ignorancia sobre lo que constituye el tráfico de personas, y la estigma cultural asociada con los trabajadores sexuales.

“Nos gusta señalar a la cotización o no cotización de prostitutas, en lugar de preguntar, porque está vendiendo su cuerpo esa niña de 15 años,” Harness dijo. “Muchas personas piensan que estas mujeres quieren (involucrarse en el comercio sexual), y no saben, o no les importa, o no quieren escuchar, que hay alguien detrás de escenas, controlando lo que hacen. En el exterior se pueden ver como que ella desea hacerlo, pero esto es solo porque ella sabe lo que puede pasar si no lo hace.”

“Principalmente, quiero hacer que las personas estén conscientes de lo que está pasando. Quiero decir, oye, saber que esto es lo que está pasando? Sabías que el condado de Jefferson tiene uno de los números más grandes de casos? Mi objetivo siempre ha sido el crear consciencia,” dijo.

Harness ofrece sugerencias para aquellos que quieran unirse a la lucha contra el tráfico de personas, incluyendo que es lo que deben de observar, como reportar tal actividad, y como involucrarse con organizaciones como la de ella que apoyan a menores de edad victimas de tráfico sexual en el área. Además de los servicios que proveen organizaciones como Extended Hands of Hope, las victimas de tráfico de personas pueden aprovechar los servicios ofrecidos por la Cruz Roja para todas las personas que han sido desplazados, incluyendo Restablecimiento de Contacto Familiar y en algunos casos el tráfico internacional de personas, y la protección aplicable bajo el derecho humanitario internacional.

La Cruz Roja y el Movimiento de la Media Luna Roja se enfocan en apoyar a personas que son vulnerables debido a migración, tráfico de personas y explotación, sea cual sea su estatus legal. El compromiso incluye no solo material de ayuda, si no también defensa para combatir la discriminación contra migrantes y promover el respeto por la dignidad humana. Para aprender más sobre estos esfuerzos, haga clic aquí.

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