Reuniendo aquí y allá

Escrito por Jack Wilson, Gerente de Programa, Dallas, Texas

Traducido por Jimena Lona, Voluntaria de traducción, Cruz Roja Americana, Washington, DC

En Restablecimiento de Contacto Familiar, hablamos constantemente de la importancia de entender otras culturas. Como trabajadores sociales- y como humanitarios en general- empatizamos con aquellos que han soportado adversidades en otros lugares o que se han enfrentado a dificultades ajustándose a la vida, ya que han llegado de otros países. Sin embargo, es vital, que nos recordemos a nosotros mismos que realmente no hay otros. Nuestros clientes, sin importar de donde vengan, son parte de nuestra comunidad. Ellos son nosotros.

Los movimientos de la Cruz Roja y la Media Luna mantienen sus niveles de confianza alrededor del mundo en parte por nuestro alcance global. Esa presencia global es lo que nos permite trabajar con Restablecimiento de Contacto Familiar para hacer lo hacemos- reunir a familiar que han sido separadas por la guerra, desastres naturales y migración a través de miles de millas y frecuentemente por muchos años. Sin embargo, esa confianza está basada no solamente en que la Cruz Roja este ahí, si no que (y quizá aún más importante) estando aquí.

Recientemente, pude reunirme con un voluntario nuevo en El Paso, Texas, en un entrenamiento de Restablecimiento de Contacto Familiar. El fin de semana comenzó con todos estando muy emocionados por aprender sobre el trabajo de la Cruz Roja ahí. Discutimos las diferencias culturales, procesos y normas que pueden ser confusas para nosotros pero que son normales ahí. Este equipo sabía donde su sería más grande su impacto, aunque,  la discusión siempre volvía a lo que podríamos- ¡no deberíamos! ¡No, no DEBEMOS!- estar haciendo aquí. El concepto del otro desapareció de la conversación mientras que la línea entre los clientes, trabajadores sociales y voluntarios de servicios de Restablecimiento de Contacto Familiar y servicios de Ciclos de Desastre, era borrada. Ellos (sin importar el contexto) son nosotros.

Hablamos sobre la importancia de difusión, y no estamos mal en hacer eso. El equipo en El Paso fue más allá de eso. Los voluntarios- todos muy nuevos en la Cruz Roja- no discutieron “ir a las comunidades,” si no que hablaron sobre crear conciencia en la comunidad desde dentro de la comunidad. No había un allá, solo había un nosotros aquí mismo. Fue inspirador ver a este grupo formarse y planear no como “encontrar clientes” ni siquiera “como encontrar voluntarios” si no en unir a la comunidad bajo una necesidad que muchos sentían aquí- la necesidad de comunicarse con su familia en momentos de incertidumbre cuando se siente que la familia está fuera de nuestro alcance- y poder cubrir esa necesidad juntos.

Restablecimiento de Contacto Familiar rompe las barreras para reconectar a las familias. Este nuevo equipo de RCF en El Paso está funcionando, y está listo para sanar el sufrimiento humano. No se trata de lo que podemos hacer por ellos. Es lo que podemos hacer todos juntos… aquí mismo.